Presentación del libro digital: “MEDIO RURAL Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN CASTILLA Y LEÓN”, el lunes 17 de diciembre, a las 11:00 horas en el hotel NOVOTEL de Valladolid.

Publicado a 10 de Diciembre

Descripción

MEDIO RURAL Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN CASTILLA Y LEÓN

La Fundación Perspectivas de Castilla y León presenta el libro digital “MEDIO RURAL Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN CASTILLA Y LEÓN” el lunes 17 de diciembre en el hotel NOVOTE de Valladolid, a las 11:00 horas.

Este trabajo, elaborado por D. Ignacio Molina de la Torre, geógrafo y profesor del Departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid, contribuye al análisis de la política territorial llevada a cabo en Castilla y León y al debate acerca de los principios que deben sostener la ordenación del territorio en esta comunidad, sobre todo en lo que respecta a uno de sus ámbitos más vulnerables, como son sus áreas rurales.

Para ello, el libro se plantea en tres grandes apartados. El primero realiza una caracterización de las áreas rurales de Castilla y León, centrándose en alguno de sus rasgos más llamativos y que más condicionan la política territorial en la región. En este sentido, se plantea el problema demográfico existente en las áreas rurales, tanto en lo relativo al escaso número de habitantes de la mayoría de los municipios rurales de Castilla y León, y su exigua densidad demográfica, como en lo que respecta a su evolución reciente, que ha sido negativa incluso en un contexto de rápido e intenso crecimiento a escala nacional y regional.

Este estudio demográfico sirve de base para un análisis de los problemas socioeconómicos y funcionales que afectan al espacio rural de Castilla y León, en la medida en el limitado peso demográfico de las áreas rurales se traduce en la progresiva pérdida de importancia de estos espacios en la economía y la organización funcional del espacio, frente al continuo incremento del papel de las ciudades y sus entornos en términos de población y actividad.

Esta aproximación a las áreas rurales de Castilla y León se completa con un acercamiento a los procesos de comarcalización que se han planteado, numerosos y diversos, pero que pueden calificarse como de asignatura pendiente. Y dentro de este proceso, el relativo a la ordenación territorial de la región es uno de los más necesarios, como se analiza más adelante.

La segunda parte de este trabajo se centra en la normativa y los instrumentos de ordenación territorial existentes en Castilla y León y su impacto en las áreas rurales. El libro parte, como es lógico, de la Ley 10/1998, de Ordenación del Territorio de Castilla y León, y los criterios que se establecen para el medio rural, y, en los siguientes apartados, se van desgranando los problemas y resultados que se han obtenido de su aplicación.

Así, se muestra el Documento de Iniciación de las D.O.T. presentado en 2000, y que se caracterizaba por definir, por vez primera, una propuesta de modelo territorial para toda la región, en la que se integraban las áreas urbanas y rurales a través de la delimitación de las áreas funcionales y la definición de centros funcionales y núcleos de interés territorial.

Sin embargo, esta propuesta no llegó a prosperar, y el trabajo evalúa los avatares para la aprobación de las Directrices de Ordenación Territorial de Castilla y León, en un proceso que parecía encauzarse en 2008, cuando por fin se aprueban, al menos, las Directrices Esenciales de Ordenación del Territorio, y se pone un horizonte temporal a las Directrices Complementarias que establece la legislación vigente, y que se ha incumplido.

No obstante, y pese a la dificultad para establecer el modelo básico de ordenación del territorio en Castilla y León, el trabajo pone en evidencia que, progresivamente, se han ido aprobando instrumentos de ordenación del territorio en sus figuras de Directrices de Ordenación de Ámbito Subregional, Planes Regionales de Ámbito Sectorial y Territorial, Proyectos Regionales y Planes de Ordenación de los Recursos Naturales, muchos de los cuales tienen un impacto muy relevante en el medio rural castellano y leonés, como se aprecia en la figura adjunta. También se evalúa, no obstante, el carácter fragmentario y los problemas legales derivados de la aprobación de estos instrumentos, muchos de ellos con una fuerte contestación en el ámbito en el que se implantan.

El estudio del impacto de las políticas territoriales en el medio rural se complementa con dos referencias actuales, como son, por un lado, las posibilidades que se han abierto con la aprobación con la Ley 45/2007, dirigida al desarrollo sostenible del medio rural, y, que, lógicamente, abarca, a través de sus Planes de Zona, al 97,5% de la superficie y más del 50% de la población regional; sin embargo, de igual forma que el estudio plantea sus potencialidades también se señalan los escasos resultados obtenidos hasta la actualidad.

Por otro lado, la segunda referencia actual es la referida a la propuesta de Distritos de Interés Comunitario planteada a finales de 2011, y que significaba, a falta de su aprobación, la definición de un nuevo mapa de ordenación territorial en la región. En este trabajo se plantean, pese a su carácter provisional y no definitivo, los problemas que una propuesta de esas características tienen de cara a la ordenación del territorio.

La tercera parte del libro se dirige hacia el futuro, y plantea, a modo de ensayo, una serie de principios sobre los que debatir la ordenación del territorio en el medio rural de Castilla y León. Estos principios se han ordenado en torno a tres cuestiones complementarias.

Así, se plantean algunos temas referidos a la estructuración administrativa del medio rural, en un momento en el que esta estructura está siendo cuestionada. La apuesta por las mancomunidades, los distritos, las comarcas..., la necesidad o no de la agrupación de municipios, o las funciones que deben cubrir las diputaciones provinciales son algunos de los aspectos sobre los que se debate.

Otro de los puntos sobre los que debe construirse un modelo de ordenación territorial para el medio rural en la región es el referido a su desarrollo socioeconómico, y en el se plantea la existencia en el ámbito rural de Castilla y León de áreas de crecimiento y de espacios de convergencia, en los que las políticas territoriales que se lleven a cabo han de ser muy diferentes.

Finalmente, el último apartado hace referencia a las bases sobre las que sostener la cualificación de los espacios rurales de Castilla y Léon, con el fin de garantizar el principio básico de igualdad y cohesión territorial. La definición de un mapa de servicios públicos básicos, la promoción de los espacios productivos locales y la valorización de sus potenciales endógenos, así como la revalorización del patrimonio cultural y natural, son algunos de los pilares para el sostenimiento del medio rural de Castilla y León.

En definitiva, se trata de una obra que ayuda a conocer mejor la evolución reciente y los principios sobre los que ha de asentarse la necesaria ordenación territorial de Castilla y León, y de su medio rural en particular.

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